Entre los diferentes usos que puede adquirir el modelo BIM, se encuentra el uso del modelo para la gestión y mantenimiento de instalaciones. Esta metodología ayuda al equipo encargado a encontrar toda la documentación referente al sistema objeto, e incluso a la localización exacta donde se encuentra dentro del edificio.

Este uso BIM, conlleva el levantamiento de las instalaciones lo más exacto a la realidad, creando así el llamado modelo “As built”, el cual puede originarse desde el proyecto y ejecución de una nueva edificación, siendo el modelo actualizado según los cambios generados en obra, o bien desde un edificio existente, a través de la toma de datos mediante visitas y recopilación de documentación gráfica y no gráfica.

La introducción de estos nuevos procesos dentro de la gestión de activos es vital ya que generaría un gran impacto positivo en todos los costes que genera el edificio dentro de su ciclo de vida. Profundizando un poco más en este tema, durante la vida útil del edificio, los costes relativos al mantenimiento y gestión suponen alrededor del 80% del total, es decir, 4 veces más de lo que supone el proyecto y obra de dicho edificio.

Con diferencia al proceso convencional, la metodología BIM permite que los diferentes agentes del equipo de mantenimiento, a través de los diferentes softwares de comunicación y visualización del modelo, puedan programar el mantenimiento preventivo que debe realizarse sobre las instalaciones, así como encontrar, notificar y archivar los diferentes problemas que pueden surgir en todo el entramado para un correcto mantenimiento correctivo. Con esto, el ahorro de tiempo que generamos se produce principalmente en la reducción de tiempo a la hora de recabar la información.

Por otro lado, trabajar con la tecnología BIM, si no se hace de forma correcta, puede ser un enemigo mayor que el proceso tradicional, ya que el Facility Manager podría encontrarse con una cantidad de información proveniente del modelo innecesario, lo que conlleva una pérdida de tiempo en filtrar y buscar la adecuada.

Desde Kubbs, para solucionar este problema, realizamos el modelado BIM para mantenimiento siguiendo los estándares de COBie, estándares internacionales usados en el intercambio de datos, principalmente en los datos referentes a instalaciones.

Para ello no sólo creamos parámetros exclusivos para dicha tarea, además exportamos dicha información en tablas excell preparadas para mostrar únicamente lo necesario en las tareas de mantenimiento de dichos activos.

Concluyendo, la metodología BIM no sólo ha llegado para implantarse en despachos de arquitectura y en procesos edificatorios, uno de los mayores beneficiarios de este cambio es el Facility Manager y los procesos de mantenimiento de activos, pero para conseguir que realmente sea beneficioso ha de adecuarse el modelo a dicho uso.